¡¿Qué me dices?!

Que no nos digan que parir duele ni cómo hacerlo. Que no nos mientan diciéndonos que se crían solos. Que no nos desanimen contándonos lo duro que es. Que las ojeras unan corazones y las noches en vela traiga el silencio más nutritivo. Que al vacío al que uno se arroja al convertirse en padre y/o madre le salgan alas. Que nos creamos portadores del amor que ha de cambiar el mundo. Que, para ello, nos malacostumbremos con abrazos y compañía a demanda. Que los días pasan volando y los años supersónicos. Que las madres desterremos a la culpa y enterremos el disfraz de "Superwoman". Que nos atrevamos a mirar a los niños de frente y vivir de su mano el presente. Que no nos digan qué es lo mejor para nosotros ni nuestros hijos. Que dejemos vivir la vida y la vivamos como el mayor de los milagros...tal y como hicimos en aquel tiempo, en el que fuimos niños asombrosos y asombrados.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bipolaridad materna

Zapatitos de la reina